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Acuarela guiada

A través del canal

Hoy vamos a pintar una acuarela que hice hace ya algunos años y que, aunque está repleta de errores y detalles a mejorar, creo que es un buen ejercicio para practicar luces, destellos y sombras.

Esta acuarela parte de un concepto inventado, una huida o una marcha apresurada por un camino que transcurre paralelo a un canal. Desde el momento en que en la composición aparecen dos personajes y un carruaje éste es ya, por defecto, nuestro foco de atención. Pero aún siendo así, la intención va más allá. Lo que siempre comento como «la idea». En este caso es transmitir el movimiento y la urgencia, la velocidad del carruaje en su huida y, a través de los destellos de luz contra un cielo gris plomizo, una opción o quizás una esperanza.

La posición del punto de luz es fundamental, detrás del carruaje y elevado sobre él. 

De esta forma tenemos la mirada del espectador dirigida hacia el tercio inferior derecho a través de las líneas de perspectiva del canal y la orientación del propio carruaje, pero también tenemos un segundo foco de atención en la luz, que se encuentra en el tercio superior izquierdo, como contraposición.

DIBUJO

Hacemos un dibujo lo más sencillo posible, ubicando únicamente los elementos principales. Tenemos un contraste muy marcado de luces y sombras lo que nos permite prescindir de detalles de dibujo en las zonas más oscuras: los personajes, las ruedas y las patas de los caballos. De ahí que las líneas más marcadas sean las superiores que delimitan el carro y el lomo y cabezas de los caballos.

Todo lo demás es secundario y está dibujado con trazos débiles y sin precisión.

NUESTRO PUNTO DE LUZ

Se trata de nuestro foco de atención secundario, el que hace de contrapeso al movimiento del carruaje. Así pues, es muy importante mantenerlo limpio, brillante y no perder el blanco del papel. Para ello hay que evitar mojar previamente la zona donde queremos mantener el blanco, humedeciendo en círculo alrededor del punto de luz.

Otra cuestión básica es la direccionalidad. Comenzamos aplicando amarillos (nápoles y quinacridona principalmente) con pinceladas diagonales una vez que nos alejamos del punto de luz.

 

FUSIÓN EN EL CIELO

Una vez resueltas las luces pintamos la zona más oscura del cielo, comenzando por la derecha y avanzando según aclaramos color y lo calentamos hacia la izquierda, hasta encontrarnos con nuestras luces, donde es fundamental conseguir fundir bien los colores para obtener una continuidad pero sin que los oscuros apaguen nuestras luces.

Sobre la humedad que ya tenemos vamos aportando otros matices de color y oscureciendo en húmedo la zona derecha.

VEGETACIÓN EN SEGUNDO PLANO

Antes de que el cielo seque del todo, aprovechando el resto de humedad que queda, hacemos la vegetación que hay en la otra orilla del canal, con idea de que los bordes se suavicen y ésta se funda suavemente con el propio cielo.

De forma simple, sin detalle, comenzando con ocre amarillo y pasando a verdes según bajamos. Insinuamos las sombras bajo los arbustos y nos aseguramos de mantener nuestros rayos de luz limpios de pigmento.

PRIMERA CAPA AL PRIMER PLANO

Con los mismos colores del fondo damos una primera capa al primer plano. Marcamos el camino con ocres y la vegetación con verdes luminosos y poco saturados. Estamos entonando, no dando el acabado. No es momento de sombras ni de detalle, es momento únicamente de aplicar el color luz.

Fuera del camino la tierra hace que el color luz sea agrisado y cálido, pero sigue siendo el color luz.

PRIMERA CAPA DE SOMBRAS AL CARRO Y LOS CABALLOS

Esta capa es importante… aunque pueda no parecerlo. 

Antes de que seque por completo el camino y la vegetación aplicamos una primera capa de sombras bajo el carruaje y los caballos con idea de ir posicionando ya los oscuros y entonando esa zona… pero buscando que se fundan estos primeros «oscuros-claros» con el resto de colores luz.

Estaríamos pintando, para entendernos, el color claro de las zonas más oscuras.

Por supuesto, como en toda capa de entonación, no discriminamos objetos ni nos ceñimos al dibujo. Pinceladas gruesas y largas que pasan por enciam de las ruedas, de las patas y del propio camino sin diferenciar ni delimitar.

ÁRBOLES DEL FONDO

Es el momento de ocuparnos de los árboles de la otra orilla del canal. 

Importante: valores tonales más luminosos para los árboles cuanto más cercanos al punto de luz se encuentran.

Una técnica que siempre da buen resultado es pintar «a trozos» los árboles que se encuentran delante de la luz. No importa si son delgados o gruesos. Según nos alejamos hacia la derecha vamos oscureciendo el valor tonal y pintándolos con algo más de forma y detalle.

Tenemos dos planos. Los dos árboles más grandes están más próximos que los cinco delgados del centro, por lo que éstos los pintamos con más agua para obtener un valor tonal más luminoso que los aleje.

ACABAMOS LA OTRA ORILLA.. Y COMENZAMOS EL DETALLE EN PRIMER PLANO

Finalizamos la zona baja de los árboles y, en caso de ser necesario, recuperamos nuestras luces. 

En mi caso sí que fue necesario pues perdí varios de esos rayos de luz al pintar los árboles y la vegetación. La forma es sencilla: un pincel limpio y húmedo realiza la «trazada» sólo con agua y luego pasamos un papel también limpio por encima para extraer el pigmento que previamente el agua ha «reactivado». 

Ojo a la perspectiva.

Comenzamos a continuación a dar algo de detalle a la vegetación en primer plano. No lo cubrimos todo, por supuesto, aprovechamos parte del color que dimos en la capa de entonación.

 

SEGUNDA CAPA A LOS PERSONAJES, SOMBRAS Y EFECTOS DE LUZ

Dejamos listo el primer plano básicamente aplicando textura a la tierra y a la vegetación.

No pintamos hojas sueltas, ni ramas en concreto, ni piedras específicas. Se trata únicamente de hacer ruido e insinuar que ahí tenemos hierba, arbustos y tierra… pero nada más, para no distraer la atención del espectador.

A continuación profundizamos las sobras del carro y de los caballos, aún sin diferenciar ruedas, patas y camino. Sigue siendo una única masa conectada por las sombras.

ES LA HORA DEL CARRUAJE
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Pintamos nuestro carro de forma sencilla pero prestando atención a tres cosas:

-La luz impacta en el techo lo que nos permite dejarlo «casi» blanco a pesar de tener el mismo color de madera oscura que el resto del carro.

-Pintamos con pinceladas desde la zona delantera hacia la trasera, siguiendo la perspectiva y aclarando el color según llegamos al fondo. Es más oscuro cuanto más cercano al punto de vista.

-Desdibujamos, difuminamos, perdemos… el color en varias zonas para que de sensación de movimiento. Por ejemplo en el techo, en algún punto de la esquina trasera y en la sombra inferior.

MÁXIMOS OSCUROS, INTERIOR Y CAPA DE LUZ A LOS CABALLOS
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Acabamos nuestro carruajes con los máximos oscuros, que se encuentran en su zona inferior, las ruedas y en el interior del mismo, donde perfilamos en negativo los dos personajes.

Éstos están en sombra, con lo que no es demasiado relevante si los oscurecéis en este punto.

Del resto, muy poco detalle, todo está en sombra y muy oscuro… las ruedas apenas dos trazos, igual que los ejes.

A continuación damos la primera capa de luz a los caballos manteniendo un poco la misma idea que el carruaje. En el lomo reciben la luz, lo que nos permite aclararlos muchísimo. Más oscuro de delante y más claro de atrás. Las sombras abajo y muy oscuras.

CAPAS DE SOMBRA Y DETALLE A LOS CABALLOS
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Finalizamos en estas dos capas los que, quizás contra todo pronóstico, se han convertido en nuestros actores principales: los caballos. 

Por su posición, su tamaño y su relevancia atraen más la atención que los propios personajes. Es por este motivo que decido darles un mayor nivel de detalles que a los conductores del carro, los cuales pintaré de forma más insinuada y oscureceré más.

Aún así, diferenciamos claramente la zona de luz y de sombras. Arriba, en la luz, detallamos más. Abajo, en las sombras, apenas insinuamos las patas.

PERSONAJES Y TOQUES FINALES
20200605-Por el camino del canal

Ahora ya sí, acabamos nuestra acuarela con los dos personajes, a los que decidí al final hundirlso en las combras y no hacerles prácticamente detalle ninguno.

Algunos toques de luz, un poco más de presencia a las riendas… y acuarela acabada.

Espero que os haya gustado y que os enfrentéis a ella sin miedo. 😀

Saludos!!